Para quienes han asistido a nuestros talleres presenciales esta historia es algo familiar y puede que recuerden lo que voy a intentar contar ahora en este escrito.

 

MyLettering como la conoces, dista mucho de lo que fue en su comienzo, en sus primeros días era realmente una iniciativa de Ale por encontrar un espacio para ella, en dónde no tuviera que ejercer como mamá, esposa o trabajadora y en dónde no hubiera ningún tipo de “obligación” sino realmente un espacio de disfrute y exploración. Recuerdo estar trabajando tarde en la noche y recibir por whatsapp fotos de las primeras piezas de lettering que Ale intentó, que si las hubiéramos guardado darían fe de lo que siempre repetimos – es cuestión de práctica – y que ella hacía mientras yo llegaba y nuestro hijo ya se había ido a dormir.

 

Ale siempre dice que eran piezas feas que las letras no eran para nada bonitas, pero la verdad yo no lo veía así; y no las veía bonitas porque Ale las hiciera sino que por mi formación en diseño podía reconocer en ellas mucho potencial. Pero claro ella Ingeniera Industrial con maestría en numeritos y cosas que no entiendo yo, realmente pensaba que lo decía como cuando la mamá le dice a uno que algo le quedó bonito, que era un cumplido obligado.

 

Ella siguió rayando, bocetando y escribiendo cada vez más y como es una persona a quien le encanta aprender se sumergió en el mundo del lettering y empezó a comprar marcadores de todos los colores, papeles de todos los estilos y a investigar hasta el más mínimo detalle. Intenté transmitir un poco de lo que yo creía que le podría ayudar a mejorar y la verdad sus pasos fueron cada vez más firmes y largos. Las letras cada vez se veían mejor y no por lo que yo le dijera sino porque empezó a capacitarse y retarse cada vez más.

 

Si en este punto no has dejado de leer gracias, pues esta es una historia que aunque se ha contado más de una vez jamás ha tenido la oportunidad de presentarse con nivel de detalle; y que realmente no es nuestra historia, sino una historia de la gracia de Dios sobre nosotros.

 

2016 fue uno de los años más caóticos, duros, oscuros, difíciles, tenaces y podría seguir añadiendo sinónimos por que realmente lo fué. Pero de ese año tan complicado nació todo lo que has podido ver. Retomo la historia. Ale en su cuenta personal de instagram empezó a postear lo que hacía y empezamos a hacer pequeños videos, fotos un poco más pensadas y se vió una primera respuesta, los que seguían a Ale pensaban que ella estaba re posteando a alguien más…otros no sabían qué intentábamos (nosotros tampoco), pero poco a poco sus alumnos y nuestros familiares pasaron de dar like a dejar un comentario de “tan bonito” o “que lindo!” y de esos 231 seguidores (amigos+familia) nació MyLettering.

Viendo la evolución y que las piezas mejoraron nos planteamos la idea de usar esas letras para personalizar objetos y algunos de nuestros seguidores que vienen de esa época pueden dar fe de los mugs, cuadros y agenditas de craft personalizadas que hicimos con tanto amor; por esta época unas amigas emprendedoras nos hablaron de una feria donde podríamos aplicar para poner un stand y darnos a conocer en nuestra ciudad y aplicamos el último día de plazo pensando que nada perdíamos; al final nos aceptaron y contabamos con 2 meses casi para ver con qué salíamos. Para resumir esta parte de la historia la feria fue un gran éxito y nos ayudo a crecer y a darnos a conocer. 2 días de entregar 800 tarjetas y de vender pocos mugs (porque pensamos que era el producto estrella y la verdad, por ahí hay un par aún) y tener que llegar a casa en la noche del primer día a descolgar nuestros cuadros y usar los marcos para el segundo día porque esos si fueron los productos estrella nos dejaron mucho aprendizaje. Lo que hacíamos era al menos interesante para unos cuantos. Ya no eramos 231 sino 931.

 

El 2017 empezó y como todos los años uno anhela y desea que sea mejor que el anterior (créanme después de ese 2016 ansiabamos mucho ya que se acabara) y así le pedimos a Dios que fuera. Y Él en su infinita misericordia nos permitió vivir el mejor año hasta ahora (claro el 2015 con el nacimiento de nuestro hijo fue wow, pero saben a que me refiero), con nuevas metas y sueños y habiendo descubierto que lo que hacíamos llamaba la atención dedicamos cada vez más fuerzas y recursos (muy muy escasos) a esta idea que estaba en sus primeros pasos.

 

Ale siguió capacitandose y yo tratando de organizar un poco las ideas y tratar de trazar un rumbo a algo que parecía ir por buen camino; los post en instagram seguían y los productos se empezaron a vender más, jamás fueron un éxito rotundo pero si fueron muy significativos para nosotros, y aunque no nos sentíamos en nuestro elemento, lo hacíamos con amor. (Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. Colosenses 3:23-24). La respuesta a lo que hacíamos paso del Like y el comentario, a la pregunta ¿Y no enseñas hacer a escribir así?, y la verdad la respuesta no fue “No”, sino “Noooooo, ni locos”. ¿Cómo íbamos a enseñar algo que nos significaba ingresos?, además ¿Quién se iba a interesar en aprender esto?, y ¿cómo por qué enseñar si nos costó tanto aprender? ; claro el temor es una de las respuestas básicas y primarias del instinto de supervivencia, pero la verdad El Señor nos inquietó y nos permitió quitar el temor y entender que no éramos nosotros sino El.  Además como si de una revelación se tratara, nos dimos cuenta que estas preguntas realmente cuestionaban nuestro llamado, pues Ale y yo hemos ejercido como docentes durante ya un tiempo y teníamos ya en nosotros el amor por enseñar; así que dándonos cuenta de los recursos con que sí contábamos (poder enseñar) creamos un programa de cómo podríamos enseñar Lettering de una manera divertida y profesional, pues aunque se trate de un arte, necesita unos fundamentos y una debida capacitación.

  Yo soy el impulsivo de la relación, Ale es más sosegada y analítica, mi dicho es “bruto pero decidido” y así fue como pusimos post en instagram con una fecha 24 de Junio de 2017  anunciando que haríamos un taller de Lettering, si miran el post no decía en qué lugar sería y era por una sencilla razón, no había sitio!. Lanzamos este post realmente como un anzuelo (Lucas 5, léanlo en serio uno no se las sabe todas), ya habíamos intentado varias iniciativas, pero todas sin diligencia, entrega, perseverancia y sin Dios, mejor dicho viendo atrás no se como no era obvio por qué no funcionaron, Ja!. El caso es que esta vez nosotros estábamos actuando distinto pero El como siempre (Jamás cambia), en su infinito amor nos permitió ver algo increíble. Su respaldo.

 

¡Recibimos 600 correos! recuerdo que estabamos de viaje hacia Bogotá y estuvimos respondiendo durante casi toda nuestra estadía allá y la verdad muchas personas hasta pagaron aún sin saber donde sería. Nuestra respuesta protocolaria era, entre la calle 127 y la calle 90 y entre autopista y carrera séptima. ( Un área un poco extensa). Claro ante la responsabilidad adquirida ya habíamos mirado varios lugares y teníamos tres preseleccionados y la verdad, el trato especial en @LuziaBogota nos enamoró y hasta la fecha ya ocho talleres se han realizado allí.

 

No sólo llenamos la fecha del 24 de Junio, sino que, ¡abrimos una segunda el día siguiente!.Sea este el momento para agradecer a cada una de las personas que fueron a este primer taller gracias porque confiaron ciegamente en nosotros y fueron pieza clave para todo este sueño que se ha ido materializando. Aún seguimos en contacto con varias y hemos visto su evolución y se han convertido en amigas. Ya eramos 4000 en instagram.

 

De ese punto en adelante vino Panamá, otra vez Bogotá, Barranquilla, Cali, Bogotá de nuevo (amamos nuestra segunda casa así sea caótica), y cerramos en Bucaramanga; más de 200 personas que nos han permitido poner el talento al servicio de otros. No se trata de nosotros sino de Dios, porque la verdad sin El es muy posible que ese post no hubiera tenido ni una respuesta.

 

Ale les contará más adelante un poco más sobre cada taller en las diferentes ciudades y seguramente será más divertida de leer y se que definitivamente más corto su escrito, no porque no tenga mucho por decir sino que ella lo escribe mejor y desde su perspectiva se que va a ser muy chévere.

 

Para quienes llegaron hasta acá muchas gracias por leer todo esta pastoral pero era algo que estaba en deuda. Quienes leyeron buscando claves para de pronto ver como es que hacemos las cosas o por qué hemos crecido, solo hay una y es Dios. Nosotros hacemos nuestra parte, que es trabajar, esforzarnos, prepararnos y pulir lo que Él en amor nos ha dado pero la verdad todo se debe es a que El es la roca en la que estamos y no hay otra explicación.

 

Claro, han habido momentos duros y aún los hay, es duro ver personas que copian y hasta utilizan lo que hacemos para su lucro, sin saber que la esencia de MyLettering no son las letras, ni los talleres, ni siquiera, nosotros.  Este podría ser otro tema largo de explicar, y en otro momento hablaremos de esto, pero por lo pronto les comparto lo que siempre animamos en nuestros talleres y es a tener “comunidad sobre competencia” (una iniciativa que nace de el grupo Rising Tide Society).

 

Pero los obstáculos, las pruebas y los momentos difíciles, aunque a veces nos hacen sentir derrotados, no nos derriban, pues sabemos que hay algo que así MyLettering deje de existir no podrán quitarnos y es nuestra relación con Dios, nuestra fe y el respaldo que El nos ha dado y que nos sigue dando, y eso es lo más importante.

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